Había otras formas presentidas, bailoteando alrededor, siempre sinuosas y profundas. En la insistencia por suceder nos tropezamos con más de dos coqueteos, con derivaciones del mismo tema, con fragmentos de otras vidas...
Acá fue el golpazo. La tierra seca aún me habla en la espalda, ya de entrada este cuerpo que no me calza, que me desconecta por la izquierda y después todo lo que se ha posado en estos ojos que no acaban de querer ver ¡Cuánta hambre!
Total que diré algunas cosas, las más de ellas impresisas, las más inconclusas, porque ahí el milagro, formas y formas que vienen y van, se concentran y se esfuman y siempre, siempre son una continuación de algo empezado, de algo que no se ha agotado y tira, tira pulsando la sangre, calentando el aliento y la palabra.
miércoles, 18 de abril de 2007
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1 comentario:
poesía
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